sábado, 14 de marzo de 2015

Mis más sinceras disculpas al lector (Fragmentos de Olvido)

Lucia salió sin recordar que la cita estaba programada para el medio día. De hecho olvido los papeles del juicio en la cómoda, olvido las llaves de la casa y del automóvil, olvido la bolsa, olvido maquillarse, bañarse, perfumarse, vestirse, despertarse. Lucía no pudo recordar la dirección del tribunal, ni las palabras que debía pronunciar para saludar al portero del edificio. Olvido lo que era un edificio, olvido al portero, olvido como bajar las escaleras, olvido inclusive como parpadear, caminar, sonreír, estornudar, como despertar. Lucia olvido el color de su cabello, el brillo de su dentadura, el olor del café, el sabor del pastel, olvido despertar.

Lucia despertó de un salto, pero no pudo recordar el sueño, ni como respirar y palpitar y despertar (porque como podría estar segura que en realidad estaba despierta sí ya lo había olvidado) y se
                    disolvió.
¿Fin?
(lo olvide)